Las causas de la degradación
Las causas de la degradación del Planeta
El 60% de los servicios de los ecosistemas que hacen posible la vida en la tierra está siendo degradado o utilizado de manera no sostenible, afirma un estudio elaborado por 1.300 expertos en 95 países y auspiciado por la ONU.
Los científicos previenen que las consecuencias perniciosas de esa degradación pueden aumentar significativamente en los próximos 50 años.
El estudio, titulado Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, afirma que el deterioro encierra el riesgo de cambios potencialmente abruptos que tendrían una repercusión muy seria sobre el bienestar humano.
Menciona, por ejemplo, la aparición de nuevas enfermedades, cambios súbitos en la calidad del agua, el colapso de las pesquerías, y los cambios en los climas regionales.
Subraya que en los últimos 50 años, los seres humanos han modificado los ecosistemas más rápido que en cualquier otro periodo de la historia, en gran medida para satisfacer las crecientes demandas de alimento, agua, madera, fibra y combustible.
Los cambios en los ecosistemas han permitido hacer progresos muy importantes para el bienestar humano y el desarrollo económico, pero ello ha implicado un costo cada vez más alto para el medio ambiente.
Los expertos estiman que la degradación podría aumentar significativamente durante la primera mitad de este siglo.
A pesar de una baja densidad poblacional, la Argentina ha conocido históricamente, una alta presión sobre sus recursos naturales. Las motivaciones que han llevado a la sociedad argentina a usar y en muchos casos a deteriorar sus recursos son en mayoría estructurales y de larga data. Los recursos naturales han sido históricamente uno de los grandes soportes del desarrollo nacional y lo siguen siendo. Tres sectores – agropecuario, agroindustria, y combustibles – representan, aproximadamente, el 65 % del valor de las exportaciones. La tendencia general sobre el aprovechamiento de los recursos naturales ha sido la de extender a la totalidad del territorio las modalidades productivas generadas en las zonas pampeanas o en algunos centros regionales de producción, desconociendo en muchos casos, la compleja realidad de los sistemas naturales y su vocación productiva y desaprovechando las posibilidades diversificadoras de los mismos.
En la última década la productividad agrícola nacional tuvo un crecimiento importante lo que ha acentuado las presiones sobre los ecosistemas de alta aptitud agrícola y situado esas regiones en alta prioridad para la creación de nuevas áreas protegidas (en los pocos remanentes en aceptable estado de conservación). En algunas regiones de aptitud agrícola media, como la Provincia de Misiones, hay una presión extra sobre los bosques nativos que se origina en la expansión demográfica de zonas contiguas y se expresa en la radicación ilegal de campesinos sin tierra. Paralelamente se registró el desarrollo y la adecuación del sector agroindustrial y se incrementó tanto la explotación como la exportación de los recursos energéticos y mineros.
Argentina tiene una población de aproximadamente 37,5 millones de habitantes. Es posible que para el 2025 la población será de 44 millones. Considerando la totalidad del territorio nacional, la densidad de población es baja, del orden de 14 hab./km2. La distribución espacial de la población presenta grandes diferencias, concentrándose fundamentalmente en las áreas agrícolas templado-húmedas y en centros urbanos e industriales. El 70 % de la población se encuentra en el 25 % del territorio nacional, a saber, el ocupado por la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe.
La Argentina es un país demográficamente urbano. La población urbana representaba aproximadamente el 85 % de la población total del país. Para el 2025 se estima que este porcentaje subirá al 92 %. Considerando las aglomeraciones como localidades únicas, la población urbana se concentra en no más de 50 localidades, que se ven afectadas por los problemas inherentes a un crecimiento descontrolado.
Al considerar los problemas ambientales que afectan a la población nacional es necesario evaluar la occurrencia de fuertes desigualdades de índole social y regional.
En el medio urbano, los sectores sociales de menores ingresos, además de no poder satisfacer muchas de sus necesidades básicas, habitan áreas generalmente sujetas a altos niveles de degradación ambiental e irregularmente provistas de infraestructura de servicios básicos.
Los problemas ambientales afectan, también, la calidad de vida de la población rural dispersa y de la concentrada en pequeños núcleos poblacionales de 500 a 2000 habitantes. En muchos casos, la población rural se ve impedida de cubrir sus necesidades básicas sin producir el deterioro de los recursos naturales que le sirven de sustento. En el medio rural, principalmente en las áreas rurales ubicadas en provincias no pampeanas, los problemas ambientales más importantes derivan de la degradación ambiental a nivel regional, el deterioro de las economías regionales, la falta de oportunidades laborales, las falencias de la infraestructura de servicios generales y la irregular distribución espacial de agua apta para el consumo humano. Esta situación se ve agravada, en algunas regiones, por la falta o imperfección de los títulos de propiedad, generando condiciones que las transforman en expulsoras de población.
Problemas ambientales a nivel nacional:
-Deterioro de los recursos hídricos: Contaminación y eutroficación de los cuerpos de agua superficiales y degradación de los cuerpos subterráneos que abastecen a los grandes núcleos urbanos, por disposición inadecuada de efluentes industriales y domiciliarios no tratados, residuos sólidos, derrames de petróleo y uso inadecuado de agroquímicos.
-Degradación de los suelos y desertificación: Deterioro de suelos agrícolas y de las regiones sometidas a sobreexplotación del bosque y sobrepastoreo ; procesos de desertificación en las regiones áridas y semiáridas.
-Pérdida de biodiversidad: Retroceso de hábitats naturales y degradación de los remanentes, deterioro de los servicios naturales incluyendo los de protección de las cuencas hidrográficas y retroceso de las poblaciones de las especies silvestres, incluyendo la aparición de especies vulnerables y en peligro de extinción.
Problemas ambientales a nivel regional:
-Deforestación y degradación de las masas forestales nativas: Disminución de las masas forestales y degradación por avance de la frontera agrícola y manejo inadecuado de los recursos forestales.
-Procesos catastróficos como las inundaciones: Occurrencia de inundaciones por aumento de las precipitaciones y de la escorrentía, agravadas por la disminución de las condiciones de drenaje de los suelos, obras inadecuadas de infraestructura y construcciones en áreas sujetas a anegamiento habitadas, principalmente, por sectores con necesidades básicas insatisfechas.
-Impactos de actividades mineras y petroleras: Deterioros producidos sobre la biodiversidad, los recursos hídricos y los suelos por las actividades de prospección, explotación y traslado (ductos) de productos mineros y petroleros.
Problemas ambientales localizados:
-Contaminación del aire: Contaminación producida por fuentes fijas y móviles en las áreas urbanas y por uso inadecuado de agroquímicos en áreas rurales.
-Gestión inadecuada de residuos peligrosos, patógenos y domiciliarios: Deficiencias en la recolección, tratamiento y disposición final de los residuos, agravadas por la falta de diferenciación de los residuos que deben ser sometidos a tratamiento especial y la presencia de basureros clandestinos ; contaminación de suelos y aguas.
-Incendios forestales: Occurrencia de incendios forestales debido principalmente al manejo inadecuado del fuego por productores en áreas agrícolas y, en general, a negligencias e intencionalidad.
Cristian Frers.
Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social.
Integrante de la Mesa de Ecologia y Ambiente del Partido Humanista.
E-mail: cristianfrers@hotmail.com
El 60% de los servicios de los ecosistemas que hacen posible la vida en la tierra está siendo degradado o utilizado de manera no sostenible, afirma un estudio elaborado por 1.300 expertos en 95 países y auspiciado por la ONU.
Los científicos previenen que las consecuencias perniciosas de esa degradación pueden aumentar significativamente en los próximos 50 años.
El estudio, titulado Evaluación de los Ecosistemas del Milenio, afirma que el deterioro encierra el riesgo de cambios potencialmente abruptos que tendrían una repercusión muy seria sobre el bienestar humano.
Menciona, por ejemplo, la aparición de nuevas enfermedades, cambios súbitos en la calidad del agua, el colapso de las pesquerías, y los cambios en los climas regionales.
Subraya que en los últimos 50 años, los seres humanos han modificado los ecosistemas más rápido que en cualquier otro periodo de la historia, en gran medida para satisfacer las crecientes demandas de alimento, agua, madera, fibra y combustible.
Los cambios en los ecosistemas han permitido hacer progresos muy importantes para el bienestar humano y el desarrollo económico, pero ello ha implicado un costo cada vez más alto para el medio ambiente.
Los expertos estiman que la degradación podría aumentar significativamente durante la primera mitad de este siglo.
A pesar de una baja densidad poblacional, la Argentina ha conocido históricamente, una alta presión sobre sus recursos naturales. Las motivaciones que han llevado a la sociedad argentina a usar y en muchos casos a deteriorar sus recursos son en mayoría estructurales y de larga data. Los recursos naturales han sido históricamente uno de los grandes soportes del desarrollo nacional y lo siguen siendo. Tres sectores – agropecuario, agroindustria, y combustibles – representan, aproximadamente, el 65 % del valor de las exportaciones. La tendencia general sobre el aprovechamiento de los recursos naturales ha sido la de extender a la totalidad del territorio las modalidades productivas generadas en las zonas pampeanas o en algunos centros regionales de producción, desconociendo en muchos casos, la compleja realidad de los sistemas naturales y su vocación productiva y desaprovechando las posibilidades diversificadoras de los mismos.
En la última década la productividad agrícola nacional tuvo un crecimiento importante lo que ha acentuado las presiones sobre los ecosistemas de alta aptitud agrícola y situado esas regiones en alta prioridad para la creación de nuevas áreas protegidas (en los pocos remanentes en aceptable estado de conservación). En algunas regiones de aptitud agrícola media, como la Provincia de Misiones, hay una presión extra sobre los bosques nativos que se origina en la expansión demográfica de zonas contiguas y se expresa en la radicación ilegal de campesinos sin tierra. Paralelamente se registró el desarrollo y la adecuación del sector agroindustrial y se incrementó tanto la explotación como la exportación de los recursos energéticos y mineros.
Argentina tiene una población de aproximadamente 37,5 millones de habitantes. Es posible que para el 2025 la población será de 44 millones. Considerando la totalidad del territorio nacional, la densidad de población es baja, del orden de 14 hab./km2. La distribución espacial de la población presenta grandes diferencias, concentrándose fundamentalmente en las áreas agrícolas templado-húmedas y en centros urbanos e industriales. El 70 % de la población se encuentra en el 25 % del territorio nacional, a saber, el ocupado por la Ciudad de Buenos Aires y la provincia de Buenos Aires, Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe.
La Argentina es un país demográficamente urbano. La población urbana representaba aproximadamente el 85 % de la población total del país. Para el 2025 se estima que este porcentaje subirá al 92 %. Considerando las aglomeraciones como localidades únicas, la población urbana se concentra en no más de 50 localidades, que se ven afectadas por los problemas inherentes a un crecimiento descontrolado.
Al considerar los problemas ambientales que afectan a la población nacional es necesario evaluar la occurrencia de fuertes desigualdades de índole social y regional.
En el medio urbano, los sectores sociales de menores ingresos, además de no poder satisfacer muchas de sus necesidades básicas, habitan áreas generalmente sujetas a altos niveles de degradación ambiental e irregularmente provistas de infraestructura de servicios básicos.
Los problemas ambientales afectan, también, la calidad de vida de la población rural dispersa y de la concentrada en pequeños núcleos poblacionales de 500 a 2000 habitantes. En muchos casos, la población rural se ve impedida de cubrir sus necesidades básicas sin producir el deterioro de los recursos naturales que le sirven de sustento. En el medio rural, principalmente en las áreas rurales ubicadas en provincias no pampeanas, los problemas ambientales más importantes derivan de la degradación ambiental a nivel regional, el deterioro de las economías regionales, la falta de oportunidades laborales, las falencias de la infraestructura de servicios generales y la irregular distribución espacial de agua apta para el consumo humano. Esta situación se ve agravada, en algunas regiones, por la falta o imperfección de los títulos de propiedad, generando condiciones que las transforman en expulsoras de población.
Problemas ambientales a nivel nacional:
-Deterioro de los recursos hídricos: Contaminación y eutroficación de los cuerpos de agua superficiales y degradación de los cuerpos subterráneos que abastecen a los grandes núcleos urbanos, por disposición inadecuada de efluentes industriales y domiciliarios no tratados, residuos sólidos, derrames de petróleo y uso inadecuado de agroquímicos.
-Degradación de los suelos y desertificación: Deterioro de suelos agrícolas y de las regiones sometidas a sobreexplotación del bosque y sobrepastoreo ; procesos de desertificación en las regiones áridas y semiáridas.
-Pérdida de biodiversidad: Retroceso de hábitats naturales y degradación de los remanentes, deterioro de los servicios naturales incluyendo los de protección de las cuencas hidrográficas y retroceso de las poblaciones de las especies silvestres, incluyendo la aparición de especies vulnerables y en peligro de extinción.
Problemas ambientales a nivel regional:
-Deforestación y degradación de las masas forestales nativas: Disminución de las masas forestales y degradación por avance de la frontera agrícola y manejo inadecuado de los recursos forestales.
-Procesos catastróficos como las inundaciones: Occurrencia de inundaciones por aumento de las precipitaciones y de la escorrentía, agravadas por la disminución de las condiciones de drenaje de los suelos, obras inadecuadas de infraestructura y construcciones en áreas sujetas a anegamiento habitadas, principalmente, por sectores con necesidades básicas insatisfechas.
-Impactos de actividades mineras y petroleras: Deterioros producidos sobre la biodiversidad, los recursos hídricos y los suelos por las actividades de prospección, explotación y traslado (ductos) de productos mineros y petroleros.
Problemas ambientales localizados:
-Contaminación del aire: Contaminación producida por fuentes fijas y móviles en las áreas urbanas y por uso inadecuado de agroquímicos en áreas rurales.
-Gestión inadecuada de residuos peligrosos, patógenos y domiciliarios: Deficiencias en la recolección, tratamiento y disposición final de los residuos, agravadas por la falta de diferenciación de los residuos que deben ser sometidos a tratamiento especial y la presencia de basureros clandestinos ; contaminación de suelos y aguas.
-Incendios forestales: Occurrencia de incendios forestales debido principalmente al manejo inadecuado del fuego por productores en áreas agrícolas y, en general, a negligencias e intencionalidad.
Cristian Frers.
Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social.
Integrante de la Mesa de Ecologia y Ambiente del Partido Humanista.
E-mail: cristianfrers@hotmail.com

