jueves, 24 de noviembre de 2005

Cómo gestionar el cambio climático

El cambio climático es una amenaza para la humanidad, pero nadie puede determinar con seguridad sus futuros efectos o la magnitud de éstos. La reacción ante esa amenaza seguramente será costosa, compleja y difícil. Hay incluso desacuerdo sobre si realmente existe un problema: mientras numerosas personas temen la extrema gravedad de los efectos, otras argumentan que los científicos no pueden dar pruebas irrefutables de que sus previsiones se harán realidad. Además, no está claro quienes son los que sufrirán más en las diversas regiones del mundo. Sin embargo, si la comunidad internacional espera a que aparezcan las consecuencias y las primeras víctimas, probablemente será muy tarde para actuar. ¿Qué se debe hacer?
Este problema, por su carácter multifacético, no tiene una única solución ni puede ser abordado desde una sola perspectiva. Las respuestas eficaces al cambio climático se podrán arbitrar sólo desde un planteamiento positivo y abierto sobre este complejo asunto.
Por esto, no debemos olvidar que la colaboración de todos, administradores, empresas, organizaciones sindicales, asociaciones, organizaciones no gubernamentales y, por supuesto, ciudadanos, es indispensable para que todos salgamos ganando.
Lo primero que se debe hacer para enfrentar este grave problema es disminuir las emisiones domésticas e industriales del dióxido de carbono (CO2 ) a través de la incorporación de tecnologías menos contaminantes o cambios hacia fuentes de energías limpias . Para ello se requieren transformaciones profundas, las cuales los países industriales (mayores responsables de las emisiones presentes y pasadas) están dispuestos y obligados a realizar por su responsabilidad histórica. Pero, lógicamente, estos cambios no deben poner en peligro el desarollo económico y social alcanzado. El Protocolo de Kioto - que es el marco legal más avanzado que han logrado las negociaciones internacionales en este tema - establece que, luego de su ratificación, las naciones desarrolladas deberán en promedio reducir sus emisiones (para un primer período entre los años 2008-2012) en una cantidad equivalente al 5,2 % de las emisiones verificadas en 1990.
Por otro lado, los países en vías de desarrollo también tienen su responsabilidad en las emisiones de gases efecto invernadero, sobre todo por la quema y cambios de uso de la tierra en los bosques tropicales, donde se envían al aire grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2 ) así como por el cada vez mayor uso de energía fósil como producto del aumento de la población y del crecimiento económico. En las discusiones internacionales se plantea que el desarrollo económico de estos países no debería seguir el modelo aplicado por los países industrializados, a costa de los recursos naturales y el clima, sino bajo formas que contemplen un uso más eficiente de la energía y menos contaminante, lo que se denomina el desarrollo sustentable. En términos generales, las líneas de acción podrían ser las siguientes:
-Limitar el uso de energías originadas en la quema de combustibles fósiles, ya que estas son las principales fuentes productoras de gases de efecto invernadero.
-Promover el uso más eficiente de la energía disponible, evitando de esta forma la mayor generación de energía que finalmente se pierde en los procesos productivos.
-Promover la utilización de energías alternativas, como la eólica, solar, mareomotriz, entre otras.
-Promover la utilización de técnicas de disminución de la cantidad de residuos urbanos sólidos y mejorar los mecanismos de su posterior tratamiento y destino final, como por ejemplo: reciclaje, compostaje, lombricultura.
-Ofrecer alternativas económicas que disminuyan la ganadería extensiva.
-Disminuir la producción de gases de efecto invernadero de las fuentes fijas (industrias) mediante la utilización de tecnologías eficientes y la implementación de impuestos que graven la contaminación; mientras que, por otra parte, se aliente con incentivos económicos (liberación impositiva, franquicias, subsidios, etc.) a aquellas empresas que utilicen energías alternativas menos contaminantes y tecnología de vanguardia.
-Disminuir la producción de gases efecto invernadero de las fuentes móviles, promocionando el menor uso de automóviles y control de emisiones por parte de los municipios.
-Promover la investigación científica y el desarrollo tecnológico que lleven a disminuir la contribución de gases al calentamiento global
-Gestionar la cooperación internacional en la materia y el apoyo de los países desarrollados para llevar a cabo estas políticas.
-Apoyar todas estas políticas con planes concretos de educación ambiental formal y no formal.

¿Cuánto cambio climático aguanta este mundo hasta que la cosa se ponga fea? Los efectos que tendría un calentamiento de sólo un grado ya es alarmante. En la medida que el clima cambie, los ecosistemas frágiles podrían derrumbarse, llevándose con ellos a sus habitantes. El calentamiento del planeta provocaría el desplazamiento de más de 150 millones de personas para el año 2050, causado principalmente por inundaciones o sequías.
Desgraciadamente, nuestro planeta ya se calentó 0,6 grados desde la industrialización. Es decir, ya sólo queda un margen de 1,4 grados.
Las emisiones de dióxido de carbono son indudablemente una de las principales causas del calentamiento. Sin embargo, existen demasiados factores que influyen en el sistema climático.
El mundo, es decir, el clima y todos los seres vivos, es un sistema cerrado: todo lo que hacemos tiene repercusiones que en última instancia nos afectarán. Los niños de mañana - y desde luego los adultos de hoy - tendrán que aprender a considerar las consecuencias de sus acciones sobre el clima; cuando tomen decisiones como integrantes del gobierno o del sector empresarial o en el ámbito de la vida privada deberán tener en cuenta ese sistema. Al hacer frente al cambio climático, los seres humanos tendrán que pensar en términos de décadas y de siglos. La tarea recién comienza y muchos de los efectos de las variaciones climáticas no se manifestarán sino al cabo de dos o tres generaciones. En el futuro cada uno de nosotros oirá hablar de este problema, y deberá vivir con él.

Cristian Frers –Técnico Superior en Gestión Ambiental y Técnico Superior en Comunicación Social- E-mai: cristianfrers@hotmail.com
Integrante de la Mesa de Trabajo de Ecologia y Ambiente del Partido Humanista.

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